The Sixties Burger
Por: El Tragón Chiflado
Si bien los mexicanos tenemos nuestros deliciosos tacos, los gringos son los creadores de las hamburguesas que, hay que decirlo, cada vez que uno prueba una rica carne, cocida en su punto, con su mayonesa, mostaza, cátchup, sus aros de cebolla, su rodaja de jitomate, su infaltable pepinillo y, a veces, una tira de crujiente tocino, uno casi está a punto de perdonarle a nuestros belicistas vecinos tantas y tantas mal pasadas que le han hecho a casi todo el mundo en aras de la “libertad”. De ellos, desde luego.
El otro día, cansado de tantos tacos, pensé “es tiempo de cambiar” ¡Y zas! Se nos ocurre ir a comer una rica hamburguesa, “vamos al Mac Donalds”, dijo una amiga, pero con el miedo de encontrarse a alguno de sus “queridísimos” sobrinitos, lo pensó y dijo, “mejor vamos a Burguer King”. Yo, recordando las esplendidas hamburguesas que se convirtieron en mi dieta cotidiana durante mi estancia en Miami, me dirigí inmediatamente a la unidad que está en División del Norte y Eugenia.
Al llegar, no obstante que el estacionamiento estaba lleno, pocas personas estaban en el establecimiento. El cajero, un muchacho joven, con la uñas pintadas y rayitos en el pelo, recibía tu pedido. Malhumorado me regresó el cambio y a pesar que había poca gente, tuvimos que esperar más de cinco minutos por una Whopper, unas papas y una soda.

Cuando llegamos a nuestra mesa, que estaba sin limpiar desde hace varios comensales ¡Que desilusión! la Whopper nada tenía que ver con lo que yo había conocido, no sólo en Estados Unidos, sino también en la sucursal de Reforma, frente al monumento a Colón. Los panes y la carne estaban fríos, la carne sin sabor y las papas igual de heladas. El caso es que al probar el dichoso paquete nos retiramos jurando no regresar nunca más al menos a esa unidad de Burger King.
Todavía con el antojo y con más hambre, ya que preferimos regalar el “combo” a alguien menos afortunado que nosotros, nos fuimos a Plaza Universidad, en la sección de comida se encuentra The Sixties, un expendio de simples hamburguesas sin mayores pretensiones. Tan pronto llegamos pedimos dos paquetes. ¡Qué diferencia! ¡Qué hamburguesas! Una jugosa carne, pan esponjosito, salsa BBQ, exquisito queso chedar, tocino crujiente y cebolla al asador, en pocas palabras, la hamburguesa como debe de ser en donde cada bocado es probar un pedacito de cielo.
Ese día aprendí que hay que probar para conocer, The Sixties Burguer, desde hoy queda señalado, tan sólo, como el lugar de las ricas hamburguesas, nada más hay que decir.